|
Ella
es conciente de su tendencia a las adicciones a los amores.
Y, por eso, sabe muy bien que llamarlo, varías veces, con
ansiedad, es algo que define su conducta adictiva. A su
actual pareja no le molesta. A una anterior, sí. Lo
interesante es que la conducta que tiene es muy sana. No es
que le importe si le molesta a no a su pareja. Es que está
atenta a que su yo, sea el dueño de sus propios
impulsos. Y este es el camino hacia su salud mental. Solo
por hoy, o como digo yo, solo por esta hora, por este
minuto. La dama no lo llama. Y, de pronto, descubre con
alegría que muchas veces, es como un tic. Ya no es una
necesidad. Es una conducta aprendida. Que ahora ha perdido
su sentido. Verse con salud mental es la mayor felicidad que
se puede tener. Compararse con una misma otrora. Y estar en
camino de la sanación del alma Entonces, él, le pregunta
azorado porque ella lo llama tan pocas veces. Ella sonríe
piensa: "No quiero ser una prisión para ti, quiero sentir
confianza en tí, pero más que nada en mí misma" Sonríe y
decide llamarlo algunas veces en el día, pero para agregar
al día del caballero alegría y paz. |